Cuando el espacio Pasajes del Terror, dirigido por el célebre periodista y
escritor Juan Antonio Cebrián, comenzó a ser emitido dentro del exitoso programa
radiofónico de Onda Cero, La Rosa de los Vientos, pocos podían esperar el
revuelo e interés que iba a despertar de manera masiva entre la audiencia. Hoy,
Pasajes del Terror es, sin lugar a dudas, un programa elevado a la categoría de
mito.
Ahora, Cebrián, ha seleccionado
quince especimenes únicos en su género que en su día fueron protagonistas de
este espacio. Verdugos, estranguladores, antropófagos, asesinos en serie,
ogros... en definitiva, el mayor elenco de psicópatas al que los lectores ávidos
de sensaciones nuevas pueden enfrentarse. El por qué de sus conductas, los
motivos que los llevaron a convertirse en unos despiadados asesinos, las claves
que podrían llegar a explicar sus pavorosos crímenes... Todo en un libro narrado
de manera trepidante y no exento de cierta ironía.
Y es que ¿cuáles fueron las causas
para que Brynhyide Paulsetter Sorenson, una mujer normal en un entorno no menos
corriente, se ganara el apelativo de la "viuda negra"? ¿Por qué un hombre de
modales exquisitos y buena apariencia, como Henry Desiré Landru, ha pasado a ser
considerado el mayor asesino de !a crónica negra de Francia? ¿Cuáles fueron los
motivos para que Fritz Haarman, tal y como asegura el propio Cebrián, fuera "una
bestia del averno que anduvo suelta por las calles de Hannover durante cinco
años sin que nadie lo capturase, mientras decenas de adolescentes se convertían
en su presa"?
Nombres tan sonoros como el de Peter
Kürten, más conocido en los ambientes criminológicos como "el vampiro de
Dusseldorf", o Albert H, Fish.el "ogro de Nueva York", son algunos de los
expedientes que con estilo ágil y ameno desgrana Juan Antonio Cebrián en ésta su
última obra. Un libro diferente que aúna historia y misterio, fruto de una
investigación periodística sin precedentes, que se completa con un dossier sobre
otros quince casos pavorosos que hará que un escalofrío recorra nuestras
espaldas.